Entradas

Democracia y empresa

Imagen
Hay frases que anticipan el mensaje que las sigue aunque parezca todo lo contrario. Por ejemplo, cuando alguien dice "yo no soy racista..." está claro que sigue un comentario racista. Sucede algo parecido también en el entorno empresarial. Cuando un/a directivo/a remarca mucho que para él/ella lo más importante son sus empleados... malo. Si al que lleva el tema de PRL le repiten hasta la saciedad que lo más importante es que nadie se haga daño... malo. Cuando era pequeño, mi padre hacía lo mismo. Me decía que todo lo que había en casa era de todos y que había que compartir. Eso sí, cuando había un partido de fútbol, yo no podía ver nunca los dibujos. Según él, todos éramos iguales, pero si no le parecía bien lo que yo quería hacer, siempre acababa imponiendo su criterio. Ni siquiera tenía la posibilidad de negociar un poquito. ¡Que rabia! El problema es que yo ahora hago lo mismo con mis hijas... La empresa en este aspecto es una réplica de lo que nos sucedía cuand...

Delegar no es asignar tareas

Imagen
Es una carencia grave de muchos mandos en cualquier compañía: no saben delegar. Son sobradamente conocidas las e xcusas más habituales frente a la incapacidad de delegar:    “Ya lo hago yo, porque total, tardo más en explicárselo que en hacerlo” o “cada vez que lo dejo en manos de alguien las cosas no salen, así es que ya ni lo intento…”o  “esto solo lo puedo hacer yo” . De cualquier forma, estas frases reflejan las excusas para explicar que no se está delegando. Sin embargo, muchos directivos no son conscientes de que no saben delegar. Ellos defienden que sí porque A es responsable de esto, B de aquello y C de lo de más allá. En cambio, cuando preguntemos a sus colaboradores, posiblemente nos dirán aquello de "aquí no se mueve un boli sin que X de su aprobación". Puede ser cierto que cada miembro del equipo tiene unas responsabilidades teóricas, pero nadie tiene ningún tipo de poder de decisión y suele existir un control exhaustivo de cada una de las tareas que real...

Echa la culpa a otro. Serás mediocre pero feliz

Imagen
Lo aprendimos de forma inconsciente cuando decíamos: "he aprobado 4 y me han cateado 3". No éramos conscientes pero estábamos atribuyendo la responsabilidad de nuestros éxitos a nosotros mismos y la de nuestros fracasos a los demás. Nadie aprobaba mates porque le cayese muy bien al profe, pero sí sucedía de forma frecuente lo contrario. En la facultad de psicología de la UAB nos explicaban que esto era un mecanismo inconsciente para proteger nuestra autoestima. Parece que si nos hiciéramos culpables de todo lo malo que nos sucede, no podríamos soportarlo. En el entorno laboral sucede algo parecido. Todos quieren salir en la foto cuando se consigue algo positivo, pero se esconden lo mejor que pueden y saben cuando hay un problema. En realidad, a quién atribuimos la responsabilidad de las cosas que nos pasan puede llevarnos de la excelencia a la mediocridad. Echar la culpa a otros de nuestros "suspensos" es una irresponsabilidad. Si además nos lo creemos, no haremo...

El nuevo papel de los sindicatos

Imagen
Hace sólo unos días se celebró un año más el día del Trabajador. Y fue eso: uno más. Manifestaciones a las que cada vez acude menos gente, en la tele el mismo discurso de siempre con la voz de los de cada año... Por mucho que algunos se empeñen en defender lo contrario para defender su trono, lo cierto es que la distancia entre el trabajador y sus representantes es cada vez mayor: menor número de afiliación, menor poder de convocatoria, peor imagen social... Parece que nos hemos olvidado de todo lo que consiguieron los sindicatos hace sólo unas pocas décadas en este país. Tal vez el problema es que los que vivieron aquella época ya se ha jubilado o están cerca de hacerlo y los que venimos detrás hemos tenido, a menudo, una experiencia muy diferente.  Los sindicatos no están de moda. A los delegados sindicales se les asocian un montón de tópicos muy destructivos e infundados: "se meten en el sindicalismo para vivir bien", "lo hace para estar protegido si lo quier...

Cuando el líder es el malo de la película

Imagen
Si pedimos a cualquier persona corriente que cierre los ojos e imagine un líder, seguramente pensará en un hombre, muy elegante, atractivo y encantador. Vale, en algún caso no será exactamente así, pero la mayoría haría una descripción similar. La realidad, en cambio, nos dice que hay grandes líderes de sexo femenino, que no visten con trajes caros, no muy agraciados físicamente y que pueden enfadar a los miembros de su equipo en determinados momentos.  De la misma manera que nos enfadábamos con nuestros padres cuando éramos adolescentes y no entendíamos eso de "lo hago por tu bien", en ocasiones nos resulta imposible ver lo que nuestros líderes pueden hacer por nosotros. Porque a veces es más importante el beneficio de la organización que el del departamento, porque siempre hay que hacer cumplir unas normas o simplemente porque nos obligan a salir de nuestra zona de confort para crecer. Y eso duele, porque si elegimos a alguien como nuestro líder, es porque incons...

"Si yo tuviera su equipo..."

Imagen
El título de este post es frase de jefe/a y puede seguir con una serie de deseos inalcanzables porque la condición primera, la de tener otro grupo de trabajo, no se da. En cualquier caso la frase completa se resume siempre con que yo sería capaz de obtener mejores resultados que él. De hecho, si no los obtengo es porque tengo un equipo mediocre. Es tanto como que el entrenador de un equipo humilde de la liga justifique sus derrotas diciendo que si entrenase a un equipo con mayor presupuesto podría ir a la Champions. Los equipos de trabajos no se eligen, se hacen. Alguna vez he tenido la tentación de contestar "¿quién te ha dicho que ellos querrían trabajar contigo?" La empresa no es como el supermercado, dónde podemos elegir lo que compramos y lo que no. Hay una serie de cosas que nos vienen dadas y que hemos de trabajar. No elegimos compañeros, jefes ni subordinados. Sin embargo, es cierto que es misión del jefe/a ir moldeando a su equipo y haciéndolo cada vez más a s...

¿Realmente es útil un departamento de RRHH?

Imagen
Supongo que el título de este post ha dejado fuera de juego a más de uno y de una pero hagamos un poco de autocrítica: En época de bonanza económica, hablábamos de la "retención del talento", hacíamos mil y una acciones para que los mejores (y los no tan buenos) siguieran con nosotros, pero la realidad es que los trabajadores cambiaban de empleo por 50 euros más al mes. ¿Y cuando se iban? La selección para contratar al sustituto se basaba en entrevistas en las que el entrevistador actuaba de vendedor de ofertas mientras rezaba para que el candidato no dijera ninguna salvajada que hiciera inevitable su descarte. Los headhunters basaban su trabajo en "robar" personas a la competencia a golpe de talonario, creando otra burbuja que también acabaría por explotar. Pero llegó la crisis económica y RRHH empezó a sufrirla antes que cualquier otro departamento. Al fin y al cabo, en una situación así, las personas son vistas por muchas organizaciones como gasto. Aquellas ...