¿Os habéis fijado en ella? Muta y parece transformarse cuando pasa de una empresa a otra, pero ahí está, paseando por los pasillos como si viviera en una burbuja, ajena a lo que pasa a su alrededor. Raras veces, estas mutaciones la hacen cambiar de sexo, suele tener forma de mujer. Escoba o trapo en mano, sube, baja, entra, sale, como si fuera un fantasma invisible para una buena parte de los empleados del edificio. ¡¡Nunca os fiéis de la señora de la limpieza!! Puede llegar a ser más discreta que el informático, el contable o el de RRHH, pero dicen los que la conocen bien que el gran poder de la información es realmente suyo. Habla con decenas de personas al cabo de un día y les extrae la información más valiosa de la compañía, esa que nunca llega a los jefazos. Los pringaos de RRHH trabajan horas y horas para evaluar el clima de la compañía mediante encuestas, cuestionarios y otras memeces mientras ella obtiene toda esa información sólo prestando atención a lo que le dicen ...
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