¿Y si la democracia se nos ha ido de las manos?

La democracia está sobrevalorada. Suena casi a provocación, pero sus mayores defensores en España se echaban las manos a la cabeza cuando vieron que un mafioso reconocido como Jesús Gil acababa siendo alcalde de Marbella o que Ruiz Mateos obtenía la inmunidad frente a la justicia española al conseguir ser eurodiputado. Casos más recientes son las victorias electorales del PP a nivel nacional o en Valencia a pesar de contar con el mayor número de casos de corrupción desde la transición, la victoria del PSOE en Andalucía a pesar del caso de los ERE, o la de Convergencia en Cataluña, un partido que ha tenido que cambiar ya varias veces de nombre para evitar que le sigan asociando con los casos de corrupción que le persiguen. Es curioso que los políticos de todos estos partidos se autoproclamen los salvadores de la “democracia” cada vez con mayor asiduidad. A nivel internacional, la democracia ha llevado a Trump a la Casa Blanca y a los ingleses fuera de Europa por el B...