Sindicatos. ¿Amigos o enemigos?

Es cierto que en los últimos años, los sindicato españoles han perdido buena parte de su prestigio por diferentes motivos. Lo cierto es que han evolucionado poco en su manera de trabajar y, en algunos aspectos, puede que no se hayan adaptado a algunas de las circunstancias de la nueva realidad del mercado laboral. Aún así, siguen teniendo muchísima fuerza y siguen siendo temidos por buena parte de los empresarios, sobretodo aquellas pymes que están en proceso de expansión y cerca de los 50 empleados. Para muchos empleadores, hablar de sindicalismo es hablar de conflictividad, denuncias, pérdida de productividad, etc. La otra cara de la moneda son los sindicalistas que consideran al patrón como el enemigo que siempre está predispuesto a abusar de su poder para explotar al proletariado. Estas dos posiciones extremas, lo único que consiguen es radicalizar a la otra parte, ponerse palos en las ruedas mutuamente y gastar más energía pensando cómo perjudicar al adversario que en bu...