¿Por qué nunca nos sustituirá una máquina?
Hace ya un tiempo, un trabajador pidió reunirse conmigo para comentar un tema personal. Esto era algo habitual, pero en esta ocasión fue diferente: a su hija de 9 años le acababan de diagnosticar una enfermedad muy grave y necesitaba mucho tiempo para acompañarla en el hospital. Era consciente de que todas estas horas (o días) no le correspondían y no sabía que hacer. No quería coger la baja médica porque pensaba que trabajar le servía como válvula de escape a una situación personal muy delicada y consideraba que no era ético hacerlo, pero al mismo tiempo sabía que, como padre, su hija y su mujer le necesitaban. Entre lágrimas, me explicaba que no veía ninguna salida a su situación. Yo sólo escuchaba. Mi mente estaba completamente en blanco. No podía pensar entre la impresión y la admiración por quién era capaz de llevar adelante una situación así. Finalmente, le pregunté el tiempo que llevaba en la empresa. Le expliqué que en ese tiempo, él nunca había necesitado nada especial po...