¿Es bueno que haya amigos en nuestros equipos de trabajo?
En mi trayectoria he encontrado jefes que se sentían incómodos cuando dos o más de sus colaboradores llevaban su relación un poquito más allá de lo puramente profesional. Quedar para tomar una cerveza al acabar la jornada o para jugar un partido de fútbol puede ser visto como una amenaza para la empresa. El más común de los argumentos es que "pueden aprovechar para criticar" o "seguro que cuando están solos hablan mal de la empresa". Siempre he pensado que tras este tipo de argumentos se esconde una gran inseguridad. ¿Por qué deben criticar la empresa si no hay ningún jefe delante? ¿Damos ya por supuesto que la empresa les da motivos para criticarla? ¿No será que lo que realmente critiquen sea nuestra gestión como mandos? Es evidente que el grupo puede hacer un efecto "amplificador" de los aspectos negativos que cada uno de sus miembros ve en la empresa, pero también puede hacer lo contrario. Por lo tanto, la única explicación posible del miedo...