Conciliación laboral y otras mentiras
Hace unos años asistí a unas jornadas sobre conciliación laboral y familiar organizadas por el Ayuntamiento de Sabadell. Las ponencias iban a cargo de los responsables de RRHH de una conocida Caja de Ahorros catalana, una cooperativa de librería y papelería y una empresa metalúrgica. Escuchando a los dos primeros todo parecía idílico: las trabajadoras (todos admitían que el sexo femenino se acoge de manera más numerosa a este tipo de medidas) podían trabajar en horario matinal sin ningún problema y eso hacía que pudieran ir a recoger a sus hijos a la guardería sin ningún inconveniente. La visión del problema por parte del responsable de RRHH de la metalúrgica fue bien diferente. Una caja de ahorros abre sus oficinas a las 8 y las cierra a las 14. En el almacén de una cooperativa de la trabajadora puede hacer un horario matinal que se adapta a sus necesidades. Sin embargo, la industria metalúrgica trabajaba en tres turnos de 8 horas para mantener la producción en funcionamiento de form...