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jueves, 10 de agosto de 2017

El problema no es tu equipo humano

Hace un tiempo, hablaba con un responsable de área, con una plantilla de aproximadamente unas 100 personas. Comentábamos anécdotas de la plantilla y lo difícil que era gestionar a los empleados. De hecho, dicen que la mayor dificultad de de gestionar una empresa es la gestión de personas. Absentismo, poca motivación, falta de compromiso, etc. Cuando llevábamos un rato y el pesimismo se había hecho protagonista, le pedí que hiciera una "carta a los Reyes Magos", que se olvidase de indemnizaciones y costes de personal y escribiera los nombres de las personas a las que despediría de manera inmediata. Teniendo en cuenta lo desastroso que parecía todo en nuestro discurso, cualquiera imaginaría que la lista sería interminable, pero sucedió todo lo contrario. No era la primera vez que hacía este ejercicio y el resultado siempre ha sido parecido cuando hablamos de plantillas más o menos grandes. Es decir, un jefe que se queja claramente de la dificultad de gestionar su plantilla, sólo despediría al 3% de la misma.

Lo que sucede en realidad es que ese 3% suele ser muy escandaloso y visible. De hecho, a nivel de conflictividad laboral, se podría aplicar el principio de Pareto, es decir, un 20% de los empleados nos dan el 80% del trabajo, mientras que el 80% de trabajadores sólo nos da el 20%. Además, sabemos que el ser humano tiende a recordar mejor las experiencias negativas que las positivas, por lo que recordamos mucho más a los malos empleados que a los buenos.

Gestionar a un grupo de personas es siempre complicado, pero como dijo Bill Hewleet, "Las personas que quieren hacer un buen trabajo si se les proporciona el entorno adecuado, lo harán".

Dime cómo es tu equipo y te diré cómo eres tú

La realidad que vivimos no es objetiva. Realmente sentimos la interpretación subjetiva que hacemos de esa realidad. El mismo estimulo es in...