Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2013

La importancia de los gregarios

A día de hoy, si buscamos en Google la palabra "líder", encontramos más de 68 millones de entradas. Si la búsqueda se hace con "liderazgo", el buscador nos devuelve más de 24 millones de entradas. Son datos curiosos, pero a nadie se le escapa lo mucho que se ha escrito sobre liderazgo en el mundo de la gestión de personas. En este mismo blog, una de las primeras entradas ya hablaba sobre este tema, aunque desde una perspectiva un tanto particular y crítica. 
En cualquier caso, el post de hoy quiere centrarse en "los otros". Esos que convierten al líder en lo que es (para bien o para mal): los gregarios. Sobre ellos se ha escrito bastante menos. De hecho, les he llamado "gregarios" porque no tienen un nombre técnico, a pesar de que en todos los equipos suelen ser más numerosos que los líderes. Es un término que se utiliza mucho en ciclismo y sirve para denominar a aquellos corredores que pedalean al servicio de su líder: le llevan comida y bebid…

4 aspectos básicos para educar niños y gestionar personas

Hace un tiempo leí la teoría de los cuatro fundamentos de Roy Lessin. Según este autor, la educación de los niños debe sustentarse en cuatro pilares básicos: amor, disciplina, enseñanza y ejemplo. Estos factores actúan como las patas de una mesa, es decir, todos son necesarios para que la educación sea correcta, pero además, es necesario que todos coexistan en su justa medida, ya que si no es así, la mesa (educación) no mantendría el equilibrio. Por ejemplo, si existe mucho amor y poca disciplina, se crían niños caprichosos y egoístas. El caso contrario genera dolor, frustración y resentimiento en los niños. En cuanto a las otras dos patas, la instrucción sin ejemplo carecerá de efecto, ya que los niños no observan congruencia entre lo que les decimos y lo que hacemos como adultos. El ejemplo sin la instrucción hace que el niño no entienda porqué debe actuar de la misma forma que sus padres, por lo que también carecerá de efecto.
Parece una teoría sencilla pero válida. ¿Podemos aplic…