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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Compromiso

Primero un poco de teoría:

El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.

Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser:
  • Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. 
  • Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.
  • Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.




Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:

De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresas deben evitar. Entonces cabe plantearse ¿qué estamos haciendo por potenciar los otros dos tipos de compromiso? ¿Estamos fomentando un compromiso real de los empleados?

En la relación empresa-empleado, cada una de las partes espera obtener lo máximo entregando lo mínimo posible, pero se da por supuesto que existe buena fe contractual entre las dos partes. Cuando una de las partes da un poquito más es porque espera recibir el equivalente. 

Hasta hace un tiempo, eran los empleados los que eludían cualquier tipo de compromiso con la empresa. Un poco más de sueldo era motivo suficiente para cambiar de trabajo. Ahora, cinco millones de parados son suficientes para que la empresa pida lo que quiera sin ofrecer nada a cambio. En muchas organizaciones se escuchan frases como: "con la que está cayendo y tú no reaccionas", "hay cinco millones de personas esperando a cubrir tu puesto", "si no estás contento, la puerta es muy grande". El resultado de esa actitud empresarial es evidente y muy peligroso. 

Una buena parte de las personas que en tiempos de vacas gordas cambiaban de trabajo por 20 euros más al mes, ahora se encuentran en una situación límite mientras engrosan las listas del paro. Sabiendo que la situación se ha invertido, vayamos con ojo para que no le pase a nuestras empresas lo mismo dentro de un tiempo.

"La diferencia entre tener que hacer lo que se debe hacer y querer hacer lo que se debe hacer viene marcada por el Compromiso del Empleado 



miércoles, 7 de diciembre de 2011

¡Deja de lamentarte y despierta de una vez!

Por mucho que te empeñes, nadie nos va a sacar de ningún sitio. Si te quedas esperando que alguien te rescate, acabarás hundiéndote sin remedio. 

Si olvidaste que los bancos no son ONGs y que su principal objetivo es ganar dinero, te equivocaste. A ellos les da igual que aceptases voluntariamente una hipoteca que ahora no puedes pagar. Deja de mentirte: la culpa es tuya.

Ganar dinero también era el objetivo de las inmobiliarias y las constructoras. Ellos vendían un producto y muchos compramos. Les interesaba vender el piso más caro primero y todos lo sabíamos.  No eran nuestros papis para decirnos hasta donde podíamos llegar. Esa era una valoración que debíamos hacer nosotros.



Si crees que Rajoy nos sacará de este follón, puedes esperar sentado. No entraré en valoraciones políticas, pero ¿qué capacidad de decisión crees que tiene un presidente del gobierno cuando no hay un duro en caja? No queda otra que bajarse los pantalones y aceptar la ayuda interesada de quien pueda aportar algo de liquidez. Como mucho, es posible que deje de poner palos a las ruedas de los que luchan por salir, pero no creo que pueda hacer milagros.

Por si eres de los que crees que los culpables de todo esto son los empresarios, todavía lo tienes peor. Tus dos opciones serán unirte a ellos y abrir una empresa propia o aceptar que no son tan malos y trabajar para uno de ellos.

Cuanto antes entiendas que sistema socioeconómico global ya no volverá a ser como era, más cerca estarás de superar todo esto. Los chavales de 18 años que dejaron sus estudios y no tienen experiencia en ningún sector profesional, ya no podrán comprarse un BMW nuevo cada dos años. Deja de buscar culpables y acepta que los años de bonanza que vivimos ya no volverán. 

Planteate la siguiente pregunta: ¿Cuántos buenos profesionales conoces que estén en paro desde hace bastante tiempo? Posiblemente podrían cobrar más, tener unas tareas más interesantes o un horario mejor, pero ¿están en paro? Si la respuesta a esta pregunta es que sólo te conoces a ti, deberías sacar una conclusión urgente y ponerte manos a la obra.

Ahora, tú decides.

Sobre los becarios gratis de @JordiCruzMas

Hace pocas semanas se inició una polémica a raíz de unas declaraciones de @JordiCruzMas , el prestigioso chef del restaurante ABaC sobre l...