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Los 15 errores más comunes cuando escuchamos

Cuando hablamos de escucha activa nos referimos a un acto de generosidad hacia la persona escuchada. Durante el rato que dure la comunicación, debemos olvidarnos de nosotros mismos y pensar sólo en nuestro interlocutor, poniéndonos en su lugar y olvidando nuestros prejuicios. Algo que a priori parece sencillo de conseguir, no lo es cuando lo llevamos a la práctica en nuestro día a día. RRHH trabaja con personas y para entenderlas y comprender sus comportamientos y emociones es necesario escucharlas correctamente.

A continuación, detallamos algunos de los errores más habituales que se cometen en el momento de escuchar:
  1. No disponemos de suficiente tiempo para dedicar a los problemas de los demás, de forma que intentamos forzar el cierre de la conversación. Esta sensación, lógicamente se traslada a nuestro interlocutor.
  2. No elegir el lugar adecuado. Hablar en un entorno lleno de distracciones, ruidos, llamadas de teléfono, etc. La otra persona entenderá que cualquiera de esas distracciones nos resulta más importante que lo que nos está contando.
  3. Juzgar a los demás desde nuestros valores y creencias. Ponerse en el lugar del otro, supone abandonar nuestros prejuicios y entender el problema desde su punto de vista. Además, ¿quiénes somos para juzgar a nadie?
  4. Anticipar lo que la otra persona nos quiere decir. Es muy posible que nos estemos anticipando a algo que puede que no suceda. El discurso de nuestro interlocutor debería ser importante desde el principio hasta el final.
  5. Interrumpir. Este fallo viene en ocasiones asociado al anterior. Nos parece una forma de demostrar que somos muy "listos" y ya hemos adivinado su pensamiento, pero en realidad refleja que no queremos escuchar una parte del mensaje porque ya la hemos anticipado.
  6. Suponer. Cuando escuchamos de forma activa y nos interesa lo que nos cuentan, no deberíamos suponer nada. Si no entendemos algo o se omiten detalles en el mensaje, debemos preguntar para que nos los aclaren.
  7. No dar feedback. No interrumpir no significa "hacer la estatua". Asentir con la cabeza, hacer breves resúmenes de lo que nos están diciendo para asegurarnos de que hemos entendido o un simple "mmm", "entiendo", "ya", etc. darán a entender que seguimos enfocados al problema.
  8. Estar pensando qué vamos a decir mientras el otro sigue hablando. Esto supone una merma en nuestra atención que nos puede llevar a perdernos detalles importantes de la conversación.
  9. No mirar a los ojos. Por supuesto que podemos atender mientras nuestros ojos se desvían, pero si lo hacen, será más fácil que nos distraigamos y le estaremos diciendo a nuestro interlocutor que nos empezamos a distraer con aquello a lo que estemos mirando.
  10. Llevar la conversación al terreno que no interesa para acabar hablando de nosotros mismos. La escucha activa, como hemos dicho al principio, supone olvidarse de uno mismo durante un rato.
  11. No valorar correctamente el problema por valorarlo desde nuestro punto de vista. Algo que para nosotros puede ser una tontería, puede ser valorado como un problema vital para el otro y como tal debe ser tratado.
  12. No mostrar el debido respeto por el otro llegando a faltarle al respeto o a reírnos de él/ella si el mensaje no nos parece apropiado.
  13. Aconsejar gratuitamente. Cuando lo hacemos, nos basamos en nuestras creencias y valores. Lo ideal es que sea la otra persona a través de nuestras preguntas la que llegue a las conclusiones que considere. También debemos considerar que tal vez la otra persona sólo quiera ser escuchada. En todo caso, sólo deberemos aconsejar con mucha prudencia cuando nos lo pidan explícitamente.
  14. No valorar los aspectos no verbales de la comunicación.
  15. No dominar los silencios. En ocasiones dice más un silencio que mil palabras. Debemos controlarlos y no pueden incomodarnos.

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Compromiso

Primero un poco de teoría:
El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.
Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser: Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.



Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:
De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresa…

Justicia vs. equidad

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Supongamos el ejemplo de dos trabajadores de una empresa: Pepito es el prototipo de trabajador ejemplar. Siempre ofrece una mentalidad positiva, está dispuesto a ayudar a cualquier compañero, sus resultados superan frecuentemente las expectativas de su jefe, etc. Por otro lado, Manolito es un trabajador cumplidor pero poco más. Su mentalidad es pesimista, frecuentemente pone reparos a las órdenes que recibe, se limita a hacer lo justito y no aporta nada al grupo.

En este caso, ser equitativo supone que Pepito y Manolito deben recibir el mismo trato por parte de la empresa en todos los aspectos, es decir, deben tener un salario similar, una promoción parecida, un trato por parte de sus superiores lo más igua…

Ventajas y desventajas de la subcontratación

Ya llevamos varios años planteándonos todos los cambios posibles para mejorar la rentabilidad de todos los procesos, aunque ya vimos hace tiempo los riesgos de considerar sólo criterios económicos y que no debemos dejarnos llevar por la moda del cambio por el cambio. Son muchas las empresas que se plantean la posibilidad de subcontratar procesos de trabajo. Los motivos pueden ser muy diferentes: Ahorro de costes.Mayor flexibilidad laboral. Permite una respuesta más ágil frente a las demandas de un mercado que es cada vez más cambiante.Especialización y/o mayor efectividad en tareas que no son de propia actividad de la empresa (seguridad, limpieza, logística, etc.).Mayor seguridad. El outsourcing asume sus propios errores y riesgos.Innovación. La subcontrata supone una nueva forma de trabajar que llega a la organización desde el exterior.Centra el talento y el esfuerzo en las áreas clave de la empresa, aquellas que no son susceptibles de ser subcontratadas. 
Sin embargo hay que valorar…