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Pongamos el organigrama patas arriba

Hay dos premisas básicas con las que se identifican o querrían identificarse una gran mayoría de empresas:
  • Nuestros trabajadores son nuestro principal activo.
  • El cliente es lo primero.
Por otro lado, analizando el organigrama tipo de estas empresas, nos encontraremos con una estructura más o menos piramidal, con la dirección general en la parte superior y una serie de mandos intermedios sobre los trabajadores que realizan la tarea.

En definitiva, el poder de decisión se refleja de forma vertical, siendo la parte superior la que tiene la capacidad de decisión y la parte inferior la que menos poder tiene. Además, tendemos a creer que los puestos superiores en el organigrama son más importantes que los inferiores. No en vano, cobran bastante más.

La gran contradicción del organigrama estándar es la siguiente: Si nuestro cliente es la razón de ser de nuestra empresa, ¿cómo explicamos que las personas que más contacto tienen con el cliente se encuentren en la parte inferior del organigrama? Por ejemplo, en una empresa que se dedique a vender un determinado producto, el director general apenas hablará con el cliente. En cambio, los comerciales tendrán un contacto continuado con él y la gente de producción elaborará el producto que finalmente sea consumido y valorado por quién lo compra. ¿No es normal pensar que los puestos más importantes son los inferiores?

Evidentemente, toda empresa necesita personas que tomen decisiones estratégicas, pero ¿qué pasaría si le damos la vuelta al organigrama y colocamos a los vendedores y a los operarios de producción en la parte superior?
Asumir que los empleados de base son la parte fundamental del negocio, supone admitir que la Dirección y los mandos directivos deben a su servicio y no al revés. Es decir, la Dirección debe situarse al servicio del cliente y para ello debe prestar servicio a las personas que le atienden. Si se toman decisiones sin contar con la base, corremos el riesgo de no ir en línea de dar un mejor servicio a quien compra nuestro producto. 

En definitiva, se trata de servir a la organización para liderarla y no de liderarla para que nos sirvan.


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Compromiso

Primero un poco de teoría:
El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.
Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser: Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.



Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:
De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresa…

Justicia vs. equidad

A las direcciones de las empresas, a los mandos intermedios y, por supuesto, a los profesionales de los RRHH se nos presupone un trato equitativo y justo de toda la plantilla. Algo que parece tan evidente, es complicado de cuestionar, pero ¿significa lo mismo justicia que equidad?
Supongamos el ejemplo de dos trabajadores de una empresa: Pepito es el prototipo de trabajador ejemplar. Siempre ofrece una mentalidad positiva, está dispuesto a ayudar a cualquier compañero, sus resultados superan frecuentemente las expectativas de su jefe, etc. Por otro lado, Manolito es un trabajador cumplidor pero poco más. Su mentalidad es pesimista, frecuentemente pone reparos a las órdenes que recibe, se limita a hacer lo justito y no aporta nada al grupo.

En este caso, ser equitativo supone que Pepito y Manolito deben recibir el mismo trato por parte de la empresa en todos los aspectos, es decir, deben tener un salario similar, una promoción parecida, un trato por parte de sus superiores lo más igua…

Ventajas y desventajas de la subcontratación

Ya llevamos varios años planteándonos todos los cambios posibles para mejorar la rentabilidad de todos los procesos, aunque ya vimos hace tiempo los riesgos de considerar sólo criterios económicos y que no debemos dejarnos llevar por la moda del cambio por el cambio. Son muchas las empresas que se plantean la posibilidad de subcontratar procesos de trabajo. Los motivos pueden ser muy diferentes: Ahorro de costes.Mayor flexibilidad laboral. Permite una respuesta más ágil frente a las demandas de un mercado que es cada vez más cambiante.Especialización y/o mayor efectividad en tareas que no son de propia actividad de la empresa (seguridad, limpieza, logística, etc.).Mayor seguridad. El outsourcing asume sus propios errores y riesgos.Innovación. La subcontrata supone una nueva forma de trabajar que llega a la organización desde el exterior.Centra el talento y el esfuerzo en las áreas clave de la empresa, aquellas que no son susceptibles de ser subcontratadas. 
Sin embargo hay que valorar…