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Dame motivos (para motivarme)

La motivación puede definirse como un proceso interno que activa, dirige y mantiene la conducta hacia un objetivo por lo que dicho proceso conduce a las personas a dirigir sus esfuerzos a alcanzar una meta. 

¿Dónde nace la motivación? Evidentemente de los objetivos que nos marquemos. Si debo hacer algo para conseguir mis objetivos, querré hacerlo. De lo contrario, no haré nada.

Es una definición muy académica y formal. Parece evidente en la teoría, pero a veces nos cuesta llevarla a la práctica. Todos queremos equipos motivados, gente que tire del carro, pero... ¿hacia dónde? Es imposible contar con empleados motivados si desconocen los motivos para hacer su tarea. Este es un problema que podemos tener a gran o pequeña escala. Si pido a un administrativo/a un informe con unos datos concretos y no le doy más información, le estoy limitando. Hará ese informe porque es su obligación y porque necesita un dinero a final de mes. En cambio, si le explico para qué necesitamos el informe, le estaré haciendo partícipe de mis objetivos, incrementando su motivación en la tarea. En ese momento, es posible que, además de hacer el informe, aporte alguna idea sobre el formato de presentación, los datos que debe contener, etc.


Las personas que forman una organización tienen diferentes objetivos y, por lo tanto, no todos los motivos serán igual de motivadores para todo el mundo. En el peor de los casos, aunque no comparta los motivos, es muy posible que los entienda.

Si es tan sencillo, ¿por qué nos cuesta tanto aplicarlo? Las prisas del día a día, la poca importancia que podemos dar al trabajo que delegamos o el miedo a compartir "toda la información" pueden ser la causa de que asignemos tareas a nuestros equipos como si fueran robots, es decir, sin explicar la importancia que tiene esa tarea.

Seamos justos, si tratamos a las personas como máquinas de ejecutar órdenes sin plantearse nada, no les pidamos después compromiso, fidelidad o iniciativa.

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Compromiso

Primero un poco de teoría:
El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.
Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser: Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.



Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:
De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresa…

Justicia vs. equidad

A las direcciones de las empresas, a los mandos intermedios y, por supuesto, a los profesionales de los RRHH se nos presupone un trato equitativo y justo de toda la plantilla. Algo que parece tan evidente, es complicado de cuestionar, pero ¿significa lo mismo justicia que equidad?
Supongamos el ejemplo de dos trabajadores de una empresa: Pepito es el prototipo de trabajador ejemplar. Siempre ofrece una mentalidad positiva, está dispuesto a ayudar a cualquier compañero, sus resultados superan frecuentemente las expectativas de su jefe, etc. Por otro lado, Manolito es un trabajador cumplidor pero poco más. Su mentalidad es pesimista, frecuentemente pone reparos a las órdenes que recibe, se limita a hacer lo justito y no aporta nada al grupo.

En este caso, ser equitativo supone que Pepito y Manolito deben recibir el mismo trato por parte de la empresa en todos los aspectos, es decir, deben tener un salario similar, una promoción parecida, un trato por parte de sus superiores lo más igua…

Ventajas y desventajas de la subcontratación

Ya llevamos varios años planteándonos todos los cambios posibles para mejorar la rentabilidad de todos los procesos, aunque ya vimos hace tiempo los riesgos de considerar sólo criterios económicos y que no debemos dejarnos llevar por la moda del cambio por el cambio. Son muchas las empresas que se plantean la posibilidad de subcontratar procesos de trabajo. Los motivos pueden ser muy diferentes: Ahorro de costes.Mayor flexibilidad laboral. Permite una respuesta más ágil frente a las demandas de un mercado que es cada vez más cambiante.Especialización y/o mayor efectividad en tareas que no son de propia actividad de la empresa (seguridad, limpieza, logística, etc.).Mayor seguridad. El outsourcing asume sus propios errores y riesgos.Innovación. La subcontrata supone una nueva forma de trabajar que llega a la organización desde el exterior.Centra el talento y el esfuerzo en las áreas clave de la empresa, aquellas que no son susceptibles de ser subcontratadas. 
Sin embargo hay que valorar…