En redes sociales

TwitterLikedinFacebookGoogle+

miércoles, 13 de marzo de 2013

¿Y si mañana salimos de la crisis?

Quiero pensar que llegará, aunque no estoy seguro del todo. Algún día saldremos de la crisis económica que arrastramos desde finales de 2007 y volveremos a ver cifras de desempleo menos exageradas. A menor desempleo, mayor consumo y más recursos y beneficios para las empresas. ¿Cómo nos afectará la salida de la crisis a los departamentos de Gestión de Personas?

La contención del gasto ha limitado la acción de los departamentos de RRHH que prácticamente se han limitado a recortar personal sin más criterio que el resultado económico a corto plazo. El clima social, la motivación, la satisfacción, la formación, etc. han pasado a ser temas secundarios que volverían a cobrar importancia en caso de una recuperación económica. Sin embargo, habremos perdido los años en los que no hemos gestionado estas tareas por falta de recursos. Nos hemos centrado más en recortar gastos que en incrementar beneficios. La salida de la crisis debería permitirnos una dedicación a las dos partes del balance económico.

La parte positiva de esta situación es que hemos prestado más atención que nunca a la productividad y a la competitividad, algo que debíamos haber hecho hace mucho tiempo pero que no hemos abordado tan seriamente hasta ahora que las circunstancias nos han obligado. El esfuerzo realizado en este campo, nos convierte en empresas más competitivas, es decir, más fuertes que hace unos años respecto a la competencia de países que no hayan requerido este esfuerzo.

La crisis también nos ha servido para despedir o bajar salarios, sobretodo a raíz de la reforma laboral . La salida de esta situación deberá llevarnos a contratar de nuevo para afrontar el incremento de actividad aunque, después de lo sucedido, será interesante ver si lo hacemos como hasta hace unos años o la subcontratación sigue ganando terreno por su mayor flexibilidad. Las plantillas han aceptado decisiones muy impopulares por la falta de oportunidades fuera de la empresa. Si desciende el desempleo, esas oportunidades volverán a surgir y los trabajadores harán valer de nuevo su aportación al conjunto de la organización (no me refiero sólo al aspecto económico), requiriendo un tipo de gestión más exigente por parte de RRHH. 



Las empresas volverán a pelear por la retención del talento, aunque la crisis ha demostrado que casi todas las organizaciones que más invirtieron en hacerlo antes de la crisis son las que peor lo han pasado. ¿Para que quiero tanto talento si cuando llegan épocas de vacas flacas sufro tanto como la competencia? Posiblemente la idea de que la actitud es mucho más importante que la aptitud seguirá ganando terreno.

Por último, quiero pensar que después de dedicar tanto tiempo a la gestión del gasto de plantillas, las Direcciones tomarán conciencia de la importancia de una buena gestión de las áreas de RRHH. Esto debería acercarnos por fin a una situación de departamento staff de la Dirección.

De todas formas, mientras eso no suceda, deberemos seguir aportando valor desde las áreas de Gestión de Personas, recordando que, si se trata de reducir gasto, en la mayoría de empresas, los mayores costes son los de personal. Algo tendremos que aportar, ¿no?

Dime cómo es tu equipo y te diré cómo eres tú

La realidad que vivimos no es objetiva. Realmente sentimos la interpretación subjetiva que hacemos de esa realidad. El mismo estimulo es in...