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Estar en paro vs. no tener trabajo

No es lo mismo estar en paro que no tener trabajo. Es más, me parece que son dos términos antagónicos: con una tasa de paro como la actual, el parado tiene que trabajar mucho para encontrar un empleo. Algunos aprovechan el hecho de estar en paro para trabajar poco o nada durante los primeros meses de la prestación y eso, además, está socialmente aceptado, lo que no significa que sea correcto. Siendo estricto, esta forma de actuar puede considerarse un fraude a la Tesorería. De hecho, al acudir a una oficina del INEM, la persona que se ha quedado sin trabajo se apunta como "demandante de empleo", con lo que se supone que a partir de ese momento empezará a trabajar para encontrar ofertas. Sin embargo, por la calle nadie dice ser "demandante de empleo", sino "parado". Es una cuestión de términos que no tiene mayor importancia si no refleja una actitud de fondo.

El trabajo empieza cuando el parado quiere abandonar su situación e iniciar una nueva experiencia profesional. Las personas que literalmente están en paro corren el peligro de caer en un círculo vicioso del que es muy complicado salir: baja autoestima, depresión, ansiedad, etc.



Venimos de una época en la que todo ha sido demasiado fácil pero eso ya ha cambiado. En los procesos de selección, los entrevistadores tienen a cientos de candidatos para cada puesto por cubrir. Eso hace que sólo los mejores tengan opciones reales de acceder al trabajo. Para estar entre los mejores no basta con quedarse en casa y consultar Infojobs una vez cada tres días. Estar entre los mejores supone esfuerzo, dedicación, constancia y optimismo. 

Conozco a dos tipos de personas que están en situación de desempleo: Unos van al Inem y dicen "búsqueme un empleo" y los otros asumen su responsabilidad y empiezan a trabajar para conseguir un empleo. Esa diferencia de actitud me hace pensar cual de los dos tipos corre riesgo grave de ser un "parado de larga duración".

Por internet hay muchísimos artículos sobre consejos para buscar trabajo, algunos de ellos muy interesantes. Ojearlos puede ser el primer paso hacía el próximo empleo.


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Compromiso

Primero un poco de teoría:
El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.
Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser: Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.



Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:
De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresa…

Justicia vs. equidad

A las direcciones de las empresas, a los mandos intermedios y, por supuesto, a los profesionales de los RRHH se nos presupone un trato equitativo y justo de toda la plantilla. Algo que parece tan evidente, es complicado de cuestionar, pero ¿significa lo mismo justicia que equidad?
Supongamos el ejemplo de dos trabajadores de una empresa: Pepito es el prototipo de trabajador ejemplar. Siempre ofrece una mentalidad positiva, está dispuesto a ayudar a cualquier compañero, sus resultados superan frecuentemente las expectativas de su jefe, etc. Por otro lado, Manolito es un trabajador cumplidor pero poco más. Su mentalidad es pesimista, frecuentemente pone reparos a las órdenes que recibe, se limita a hacer lo justito y no aporta nada al grupo.

En este caso, ser equitativo supone que Pepito y Manolito deben recibir el mismo trato por parte de la empresa en todos los aspectos, es decir, deben tener un salario similar, una promoción parecida, un trato por parte de sus superiores lo más igua…

Ventajas y desventajas de la subcontratación

Ya llevamos varios años planteándonos todos los cambios posibles para mejorar la rentabilidad de todos los procesos, aunque ya vimos hace tiempo los riesgos de considerar sólo criterios económicos y que no debemos dejarnos llevar por la moda del cambio por el cambio. Son muchas las empresas que se plantean la posibilidad de subcontratar procesos de trabajo. Los motivos pueden ser muy diferentes: Ahorro de costes.Mayor flexibilidad laboral. Permite una respuesta más ágil frente a las demandas de un mercado que es cada vez más cambiante.Especialización y/o mayor efectividad en tareas que no son de propia actividad de la empresa (seguridad, limpieza, logística, etc.).Mayor seguridad. El outsourcing asume sus propios errores y riesgos.Innovación. La subcontrata supone una nueva forma de trabajar que llega a la organización desde el exterior.Centra el talento y el esfuerzo en las áreas clave de la empresa, aquellas que no son susceptibles de ser subcontratadas. 
Sin embargo hay que valorar…