En redes sociales

TwitterLikedinFacebookGoogle+

jueves, 21 de abril de 2011

¿Cómo puedo caerle bien a mi jefe?

Hace unas semanas, una persona me hizo la pregunta del título de esta entrada. Posiblemente sea una pregunta que se hace mucha gente, aunque no todos la expresan en público. Para dar una respuesta satisfactoria creo que lo primero que debemos hacer es reformular la pregunta. En el trabajo no se trata de caerle bien al jefe, sino de satisfacerle como cliente.

Olvidemos los romanticismos y veamos la relación entre la empresa (jefe) y el empleado como lo que es: una relación mercantil donde una parte compra un producto que la otra parte ofrece. El empleado vende su trabajo y la empresa decide comprarlo. Sobre esta idea se ha desarrollado el concepto de "marca personal", sobretodo gracias a la labor de Andrés Ortega Pérez. Discrepo en algunos matices con esta corriente, pero desde luego creo que es un concepto interesante de como "vendemos" nuestro trabajo. Tenemos que ser conscientes de que, como trabajadores que venden su trabajo, tenemos unos clientes (empresas). Si nuestros clientes encuentran a otro proveedor más eficiente y/o barato, no tendrán duda en despedirnos y contratarán a otro trabajador. De la misma manera, si nosotros encontramos otro cliente que nos mejore las condiciones, no dudaremos en cambiar.



Entonces, tenemos que plantearnos que quiere nuestro cliente para poder satisfacerle:

  • Ten claro que el beneficio de la empresa está por encima de todo lo demás. Parece evidente, pero debemos reconocer que en alguna ocasión surge la tentación de anteponer los intereses propios a los de la empresa.
  • Muestra actitud de servicio. No hay que confundir servicio con servilismo. No vale decir "no puedo" si no lo hemos intentado previamente. Es posible que algún proyecto no salga exactamente como se esperaba, pero no debe quedar ninguna duda de que hemos hecho todo lo posible por conseguirlo.
  • Cumple todo lo que prometas. El cliente entenderá tus dificultades para llevar a cabo un proyecto, pero si le has dicho que lo acabarías sin problemas, confiará en ello y, si fallas, no cumplirás sus expectativas.
  • Supera sus expectativas siempre que sea posible. No te conformes con dar lo mínimo. Debes conocer bien a tu cliente, saber lo que desea y llegar a dárselo sin la necesidad de que te lo pida.
  • Sonríe. Nadie quiere que le de servicio una persona que parece enfadada con el mundo. Muestra una actitud positiva y contagia a tus compañeros.
  • Conoce tu producto. Para ello deberás formarte e informarte. Tu cliente espera que seas un gran especialista.
  • Acepta las críticas constructivas y las sugerencias de mejora con humildad. Te ayudarán a mejorar profesionalmente y a conocer mejor a tu cliente.
  • Soluciona problemas y no los generes. Cuando vamos a comprar un electrodoméstico y no funciona volvemos a la tienda con la expectativa de que la persona que nos atendió nos ofrezca una solución. En ningún caso aceptaremos que nos traslade la responsabilidad o que no haga nada. En el terreno laboral sucede lo mismo: si nuestro responsable tiene que solucionar todos los problemas que nos surgen, posiblemente pueda prescindir de nosotros.
Y por supuesto, si encuentras otro cliente mejor, valora detenidamente los beneficios que te supondría un cambio. Si tras darle un par de vueltas sigues creyendo que el nuevo cliente es mejor... entonces ya sabes lo que tienes que hacer :)

    ¿Por qué no nos dejan aportar todo lo que podríamos?

    Durante mis años de experiencia en el ámbito de la gestión de personas, he escuchado quejas de colegas sobre el poco peso que las direccion...