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El primer paso para que RRHH tenga valor estratégico

Una de las quejas más habituales de los departamentos de RRHH es la cantidad de proyectos que podrían realizarse y que serían muy positivos para la compañía pero que la Dirección General no ve con buenos ojos, sobre todo cuando hay que realizar una inversión económica importante. 

En muchas ocasiones puede dar la sensación de que no nos escuchan, no nos entienden y no tienen en cuenta nuestras "brillantes" ideas. Obviamente, percibimos esto como algo muy negativo para la compañía (y para nosotros como profesionales).

Pero si lo pensamos bien, es difícil entender a alguien que no habla el mismo idioma y que tiene prioridades diferentes. Muchos departamentos de RRHH basan sus propuestas en percepciones subjetivas, en la intuición que les da la experiencia. Con un poco de suerte, además, pueden presentar algún dato que intente sustentar sus propuestas, pero la Dirección General de una compañía sólo habla de euros. El objetivo último de dirigir una empresa es optimizar la cuenta de resultados. Todo lo demás es el medio para lograr este fin. 

A modo de ejemplo:
  • Que la plantilla esté motivada mola mucho, pero ¿cuánto más vamos a ganar si lo están? 
  • Que el absentismo se haya reducido es genial, pero ¿cuánto dinero ahorraremos con esa bajada? 
  • Que hagamos más horas de formación por empleado tiene buena pinta, pero ¿cuánto más vamos a vender gracias a esa formación? 
El objetivo último del departamento de gestión de personas también debe ser colaborar en la mejora de la cuenta de resultados de la compañía. Es por ello que, si realmente queremos tener un peso estratégico en los Comités de Dirección debemos ser capaces de demostrar nuestro valor real para la compañía. 

En la gran mayoría de las empresas, manejamos la partida de presupuesto más elevada de la compañía. Parece lógico pues que nuestras acciones repercutan directamente sobre el mismo y que puedan medirse en términos económicos. De lo contrario, podremos llegar a hacer cosas muy “chulas”, pero difícilmente seremos percibidos como un valor estratégico de la compañía.

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Compromiso

Primero un poco de teoría:
El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.
Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser: Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.



Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:
De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresa…

Justicia vs. equidad

A las direcciones de las empresas, a los mandos intermedios y, por supuesto, a los profesionales de los RRHH se nos presupone un trato equitativo y justo de toda la plantilla. Algo que parece tan evidente, es complicado de cuestionar, pero ¿significa lo mismo justicia que equidad?
Supongamos el ejemplo de dos trabajadores de una empresa: Pepito es el prototipo de trabajador ejemplar. Siempre ofrece una mentalidad positiva, está dispuesto a ayudar a cualquier compañero, sus resultados superan frecuentemente las expectativas de su jefe, etc. Por otro lado, Manolito es un trabajador cumplidor pero poco más. Su mentalidad es pesimista, frecuentemente pone reparos a las órdenes que recibe, se limita a hacer lo justito y no aporta nada al grupo.

En este caso, ser equitativo supone que Pepito y Manolito deben recibir el mismo trato por parte de la empresa en todos los aspectos, es decir, deben tener un salario similar, una promoción parecida, un trato por parte de sus superiores lo más igua…

Ventajas y desventajas de la subcontratación

Ya llevamos varios años planteándonos todos los cambios posibles para mejorar la rentabilidad de todos los procesos, aunque ya vimos hace tiempo los riesgos de considerar sólo criterios económicos y que no debemos dejarnos llevar por la moda del cambio por el cambio. Son muchas las empresas que se plantean la posibilidad de subcontratar procesos de trabajo. Los motivos pueden ser muy diferentes: Ahorro de costes.Mayor flexibilidad laboral. Permite una respuesta más ágil frente a las demandas de un mercado que es cada vez más cambiante.Especialización y/o mayor efectividad en tareas que no son de propia actividad de la empresa (seguridad, limpieza, logística, etc.).Mayor seguridad. El outsourcing asume sus propios errores y riesgos.Innovación. La subcontrata supone una nueva forma de trabajar que llega a la organización desde el exterior.Centra el talento y el esfuerzo en las áreas clave de la empresa, aquellas que no son susceptibles de ser subcontratadas. 
Sin embargo hay que valorar…