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sábado, 28 de mayo de 2016

Todo el mundo sabe hacer una entrevista

Uno de los departamentos más propensos a la intromisión profesional es el de Recursos Humanos. La dificultad para cuantificar la aportación real al balance económico de la compañía, hace que, en muchas organizaciones, gente de otros departamentos que no tienen nada que ver, se consideren capacitados para ejercer tareas que requieren formación y experiencia.

Uno de los casos más claros es el de la selección de personal. Una vez superado el terror escénico, no hay ningún tipo de problema en lanzarse a la piscina y realizar la selección para cualquier tipo de perfil. Como no es una ciencia exacta, el resultado de la misma siempre podrá discutirse. Lo peor es que estas personas no son conscientes del coste que esto supone a la empresa. La selección de personal no se limita a una entrevista, existen muchas más pruebas, aunque ellos suelen desconocerlas. Tampoco van a tener el interés en analizar el seguimiento del proceso de selección en general para garantizar un porcentaje mínimo de éxito. Muy posiblemente se van a olvidar de lo que cuesta el proceso de reclutamiento para obtener un número de candidatos apropiados, etc.

En este tipo de empresas no suele haber ningún tipo de gestión de la evaluación del desempeño. El criterio es completamente subjetivo, a la "vieja usanza", de forma que no siempre promocionarán las personas más preparadas, sino aquellas que tengan más feeling con su responsable. En cualquier caso, habrá alguien para promocionar y con esto se darán por satisfechos. En este tipo de empresas, no se preocuparán en valorar el coste de ascender/mover a la persona equivocada.

Si a todo lo anterior sumamos que sea una empresa que comunica sólo de forma descendente, no será necesario valorar el clima laboral. Todo lo que "invente" la dirección de la empresa será una gran idea que motiva y satisface al total de la plantilla. En estos casos, se suele hablar de una dirección muy cercana, pero toda la plantilla conoce las consecuencias de decir que algo no le parece bien. Es una forma de gestionar el clima laboral.

En cambio, si RRHH también gestiona la prevención de riesgos, se encontrará con una falta absoluta de competencia. Es nuestro patito feo (¿nuestro?). Otra historia será que nos hagan caso desde la dirección cuando hablamos de estos temas, porque "siempre se ha hecho así y nunca ha pasado nada".

Conclusión: frente a la intromisión, resultados tangibles. Frente a la falta de humildad de personas de otros departamentos que se creen técnicos de gestión de personas, paciencia. Frente a la creencia de que todo el mundo sabe de todo, prudencia para opinar de temas que no dominamos.

¿Quién es el cliente de RRHH?

Todo trabajador, tanto si trabaja por cuenta propia como si lo hace por cuenta ajena, debe tener muy claro quién es su cliente. Sólo de est...