jueves, 11 de febrero de 2016

Si quieres conocer el negocio...

Somos un departamento de gasto. Tanto si nuestro cliente es interno como si es externo, nuestros servicios son caros y no aportan un beneficio directo a la organización. Hace ya algún tiempo vimos cómo nos cuesta cuantificar nuestra aportación. Pero parece indiscutible que para aportar valor añadido, es imprescindible conocer el negocio. Todavía hoy, en muchas empresas los departamentos de gestión de personas no participan en los Comités de Dirección. Es ahí dónde se toman las decisiones importantes y parece claro que debemos estar presentes para conseguir alinear las estrategias empresariales con los equipos de personas y viceversa.

Hay que estar arriba para conocer el negocio en la parte estratégica, pero... ¿y la parte ejecutiva? ¿Habéis visto a muchos técnicos de recursos humanos tirando de transpaleta, haciendo de recepcionista o acompañando a un vendedor durante un proceso de venta? ¿Nos interesa lo mismo una reunión de un departamento administrativo que la reunión de Dirección?

Para conocer, hay que estar. Bajar en el organigrama es lo que nos hará estar arriba, porque para conocer realmente el negocio hay que entender a los que dirigen pero, sobretodo, a los que ejecutan. Porque ellos suelen ser los que sí aportan beneficio objetivo y medible para la empresa. Ellos son los que tratan con el cliente final y los que mejor pueden detectar sus necesidades y preocupaciones. Los "curritos" son los que de verdad hacen nos hacen funcionar. En la mayoría de negocios, podemos prescindir de de toda la cúpula durante unos días y los clientes seguirán recibiendo servicio, pero si un sólo día faltan los que ejecutan, no habrá forma de atenderles.

No tiene sentido tomar decisiones estratégicas desde el despacho, sin contacto con la realidad. Ningún empleado entenderá que tomemos decisiones importantes sobre su trabajo basándonos en tablas de Excel y estadísticas pero sin preguntarle por sus propuestas de mejora.

Hace ya un tiempo, ya vimos que es importante tener en cuenta a todos los empleados sin excepción, pero todavía cometemos el error de luchar por participar en la empresa por arriba, olvidando (como buena parte de los Comités de Dirección) que lo importante sucede por abajo. Nos falta humildad.

Por cierto, esta mañana he entrevistado a un Director Comercial con un currículum increíble. Me explicaba que sus zapatos siempre tienen suela de goma, porque desde su posición estratégica, necesita pisar mucho la calle. ¡¡Sin duda!!