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lunes, 19 de enero de 2015

"Pa lo que me pagan..."

Decir en un entorno laboral "pa lo que me pagan", supone tanto como admitir que eres un producto low cost. Como cualquier aerolínea de bajo coste, eres capaz de ofrecer muchos más servicios por los que podrías cobrar pero decides no hacerlo. Bueno, tal vez no lo decides tú, tal vez, en el fondo, sabes que no hay más por ofrecer porque el producto es mediocre. Claro que admitirlo cuesta, más en público pero tal vez sea esa la verdadera razón por la que no das más.

El mercado laboral es eso: mercado. Funciona según las leyes de la oferta y la demanda y tú mereces cobrar tanto como alguien ahí fuera, esté dispuesto a pagar. ¿Es acaso mi vivienda peor ahora que hace unos pocos años? Lo cierto es que no encuentro a nadie capaz de pagarme lo mismo que me pagaban en 2007. 

Pero negarse a hacer por considerarse mal pagado es de gandules. Si realmente crees que hay alguien fuera que te valoraría más, ¿por qué no te vas? Supone un cierto esfuerzo pero, si tienes razón, el cambio compensa.

Este tipo de frases suelen ir ligadas a otras del tipo "las empresas se aprovechan". ¿Acaso no se aprovechaba hace unos años un chaval de 20 años que sin oficio ni beneficio cobraba 3.000 euros al mes trabajando en la obra? Es lo malo y lo bueno de un mercado, que cuando tu producto está en auge, aprovechas la situación. Si no lo está, asimilas o cambias de producto. A pesar de que algunos dicen que "se genera empleo precario" y sólo ven la parte negativa, yo creo que lo primero es que baje la oferta de mi producto (mano de obra) para que empiece a ser valorado. 

En un entorno de baja oferta (todo el mundo trabajando) y alta demanda (empresas que necesitan contratar), aquellas organizaciones que ofrezcan peores salarios no encontrarán "producto" y deberán mejorar sus condiciones. Así sucesivamente. Eso sí, cuando eso suceda (y sucederá), tu trabajo seguirá valiendo lo que diga el mercado. Tú no serás mejor profesional del mismo modo que ahora tampoco eres peor.

sábado, 3 de enero de 2015

En 2015 quédate en el sofá

Di que sí, quédate en el sofá. Con la cantidad de gente que te ha deseado que 2015 te traiga las mejores cosas, seguro que no hace falta que muevas un solo dedo. 2015 llegará vestido con un elegante traje negro, impecable camisa blanca y moderna corbata negra para preguntarte qué es lo que necesitas y deseas. Bastará con que se lo pidas y lo tendrás. ¿Para qué vas a aguantar a tu jefe un segundo más? ¡Pídele la cuenta cuanto antes! Ya le pedirás un nuevo trabajo al Sr. 2015. Es más, yo no le pediría otro trabajo. Mejor que te toque la lotería aunque no juegues nunca. Este año olvídate de empezar la típica dieta de "después de Reyes". Al Sr. 2015 podrás pedirle un tipito fino y ya está.

De todas formas, por si acaso eres como yo y no confías demasiado en que algo tan abstracto como un período de tiempo pueda traerte cosas buenas o malas, yo voy a desearte que seas capaz de clarificar tus objetivos y prioridades, que en los próximos meses seas capaz de mantener tu esfuerzo con persereverancia y que no desfallezcas ante las dificultades que te vayas encontrando en el camino.

Voy a animarte a que sigas manteniendo una sonrisa en tu cara aunque las cosas no sean exactamente como tú las esperabas, porque quien siembra sonrisas, sólo puede recoger cosas buenas.

Voy a apoyarte si te levantas cada día con la intención de disfrutarlo al máximo, sabiendo que la felicidad no está en la meta, sino en el camino a recorrer para llegar hasta ella.

Voy a pedirte a ti (no al Sr. 2015) que cuides de tu familia y seres queridos sin esperar nada a cambio. En esto puedes creerme: si lo haces, ellos van a hacerte mucho más feliz de lo que pueda hacerlo el Año Nuevo.

Yo le he pedido ganar los Premios Educa 2014, pero como no confío demasiado y el nivel de los demás es muy fuerte, seguiré escribiendo artículos, disfrutando mientras lo hago y deseando que a ti también te gusten y quieras votarme.

¡Feliz 2015!

Nueve indicadores de la gestión de #RRHH

Uno de los grandes problemas para demostrar la importancia de los departamentos de RRHH es que no producimos un beneficio tangible o eviden...