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¿Por qué nunca nos sustituirá una máquina?

Hace ya un tiempo, un trabajador pidió reunirse conmigo para comentar un tema personal. Esto era algo habitual, pero en esta ocasión fue diferente: a su hija de 9 años le acababan de diagnosticar una enfermedad muy grave y necesitaba mucho tiempo para acompañarla en el hospital. Era consciente de que todas estas horas (o días) no le correspondían y no sabía que hacer. No quería coger la baja médica porque pensaba que trabajar le servía como válvula de escape a una situación personal muy delicada y consideraba que no era ético hacerlo, pero al mismo tiempo sabía que, como padre, su hija y su mujer le necesitaban. Entre lágrimas, me explicaba que no veía ninguna salida a su situación.

Yo sólo escuchaba. Mi mente estaba completamente en blanco. No podía pensar entre la impresión y la admiración por quién era capaz de llevar adelante una situación así. Finalmente, le pregunté el tiempo que llevaba en la empresa. Le expliqué que en ese tiempo, él nunca había necesitado nada especial por parte de la compañía, pero que esta ocasión era diferente. Le pedí que se centrase en su hija y que sacase fuerzas para arropar a su mujer. El trabajo era muy secundario. Aún así, que fuera viniendo a trabajar si eso le ayudaba, pero sin ningún compromiso. Le garanticé que, cuando todo estuviera solucionado, ya hablaríamos de horas y permisos, pero que eso no debía preocuparnos en ese momento.

Al despedirnos, entre lágrimas, me dio las gracias y se marchó al hospital.



Pocos días después, su responsable me explicó que nadie sabía de qué habíamos hablado en el despacho, pero explicó a todos sus compañeros que nunca podría agradecer suficiente lo que la empresa estaba haciendo por él en un momento muy difícil. Hacía horarios muy especiales, reducidos, pero bastaba ver su mirada cuando le preguntaba por la evolución de su hija para saber que nuestro esfuerzo por sacar todo adelante era miserable en comparación con el suyo.

Meses más tarde, me paró por un pasillo. Estaba emocionado, descontrolado. Su hija seguía ingresada, pero fuera de peligro, recuperándose poco a poco. Se abalanzó sobre mí y me abrazó. Nunca me he sentido más orgulloso de mi profesión que en aquel momento, aunque creo que cualquier en mi situación hubiera hecho lo mismo.

Quiero dedicar este post a alguien que una vez me dijo que el trabajo del departamento de personal podía hacerlo una máquina. "Dar cuatro permisos es muy fácil si aplicas el convenio. En lugar de un responsable de RRHH yo tendría una máquina que pudiera hacer ese trabajo". Supongo que esa es la forma más efectiva de que el empleado sea un simple número y se le trate como tal. Con humildad, pero creo que los profesionales de la gestión de personas, estamos muy por encima de eso.

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Compromiso

Primero un poco de teoría:
El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.
Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser: Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.



Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:
De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresa…

Justicia vs. equidad

A las direcciones de las empresas, a los mandos intermedios y, por supuesto, a los profesionales de los RRHH se nos presupone un trato equitativo y justo de toda la plantilla. Algo que parece tan evidente, es complicado de cuestionar, pero ¿significa lo mismo justicia que equidad?
Supongamos el ejemplo de dos trabajadores de una empresa: Pepito es el prototipo de trabajador ejemplar. Siempre ofrece una mentalidad positiva, está dispuesto a ayudar a cualquier compañero, sus resultados superan frecuentemente las expectativas de su jefe, etc. Por otro lado, Manolito es un trabajador cumplidor pero poco más. Su mentalidad es pesimista, frecuentemente pone reparos a las órdenes que recibe, se limita a hacer lo justito y no aporta nada al grupo.

En este caso, ser equitativo supone que Pepito y Manolito deben recibir el mismo trato por parte de la empresa en todos los aspectos, es decir, deben tener un salario similar, una promoción parecida, un trato por parte de sus superiores lo más igua…

Ventajas y desventajas de la subcontratación

Ya llevamos varios años planteándonos todos los cambios posibles para mejorar la rentabilidad de todos los procesos, aunque ya vimos hace tiempo los riesgos de considerar sólo criterios económicos y que no debemos dejarnos llevar por la moda del cambio por el cambio. Son muchas las empresas que se plantean la posibilidad de subcontratar procesos de trabajo. Los motivos pueden ser muy diferentes: Ahorro de costes.Mayor flexibilidad laboral. Permite una respuesta más ágil frente a las demandas de un mercado que es cada vez más cambiante.Especialización y/o mayor efectividad en tareas que no son de propia actividad de la empresa (seguridad, limpieza, logística, etc.).Mayor seguridad. El outsourcing asume sus propios errores y riesgos.Innovación. La subcontrata supone una nueva forma de trabajar que llega a la organización desde el exterior.Centra el talento y el esfuerzo en las áreas clave de la empresa, aquellas que no son susceptibles de ser subcontratadas. 
Sin embargo hay que valorar…