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martes, 23 de julio de 2013

Yo quiero desagradar a alguien: El niño, el anciano y el asno

A diferencia de la gran mayoría de entradas de este blog, la siguiente no es de cosecha propia. Si buscáis en Google "niño, abuelo, burro" os aparecerán unos 751.000 resultados, la mayoría de los cuales, hacen referencia a un cuento que parece ser bastante antiguo pero que yo descubrí hace pocos días. 

"Había una vez un anciano y un niño que viajaban con un burro de pueblo en pueblo. Puesto que el asno estaba viejo, llegaron a una aldea caminando junto al animal, en vez de montarse en él. Al pasar por la calle principal, un grupo de niños se rió de ellos, gritando: 

-¡Mirad que par de tontos! Tienen un burro y, en lugar de montarlo, van los dos andando a su lado. Por lo menos, el viejo podría subirse al burro. 

Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha. Llegaron a otro pueblo y, al transitar entre las casas, algunas personas se llenaron de indignación cuando vieron al viejo sobre el burro y al niño caminando al lado. Entonces dijeron a viva voz: 

-¡Parece mentira! ¡Qué desfachatez! El viejo sentado en el burro y el pobre niño caminando. 


Al salir del pueblo, el anciano y el niño intercambiaron sus puestos. Siguieron haciendo camino hasta llegar a otra aldea. Cuando la gente los vio, exclamaron escandalizados: 

-¡Esto es verdaderamente intolerable! ¿Han visto algo semejante? El muchacho montado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado. 

-¡Qué vergüenza! 


Puestas así las cosas, el viejo y el niño compartieron el burro. El fiel jumento llevaba ahora el cuerpo de ambos sobre su lomo. Cruzaron junto a un grupo de campesinos y éstos comenzaron a vociferar: 


-¡Sinvergüenzas! ¿Es que no tienen corazón? ¡Van a reventar al pobre animal! 


Estando ya el burro exhausto, y siendo que aún faltaba mucho para llegar a destino, el anciano y el niño optaron entonces por cargar al flaco burro sobre sus hombros. De este modo llegaron al siguiente pueblo. La gente se apiñó alrededor de ellos. Entre las carcajadas, los pueblerinos se mofaban gritando: 


-Nunca hemos visto gente tan boba. Tienen un burro y, en lugar de montarse sobre él, lo llevan a cuestas. ¡Esto sí que es bueno! ¡Qué par de tontos! 


La gente jamás había visto algo tan ridículo y empezó a seguirlos. 


Al llegar a un puente, el ruido de la multitud asustó al animal que empezó a forcejear hasta librarse de las ataduras. Tanto hizo que rodó por el puente y cayó en el río. Cuando se repuso, nadó hasta la orilla y fue a buscar refugio en los montes cercanos. 


El molinero, triste, se dio cuenta de que, en su afán por quedar bien con todos, había actuado sin el menor seso y, lo que es peor, había perdido a su querido burro". 


MORALEJA
Ninguna persona que ocupe un cargo de responsabilidad en una empresa puede pretender agradar a todo el mundo. En ocasiones tocará tomar decisiones difíciles e impopulares, pero por ese motivo hablamos de puestos de "responsabilidad". Por lo tanto, busquemos la mejor opción para la empresa y para los trabajadores y olvidémonos de lo que puedan decir de nosotros.

¿Por qué no nos dejan aportar todo lo que podríamos?

Durante mis años de experiencia en el ámbito de la gestión de personas, he escuchado quejas de colegas sobre el poco peso que las direccion...