Ir al contenido principal

La cultura del esfuerzo

Dice Marc Vidal que somos un país que vive la cultura del subsidio. Esto nos ha acostumbrado a no tener que hacer nada para conseguirlo todo. No hace muchos años, cualquier trabajador podía abandonar su empresa sin ningún temor porque sabía que al día siguiente estaría trabajando en otro lugar (posiblemente cobrando más). Si quería tener un buen coche o una buena casa, sólo debía acudir al banco y pedir un préstamo. Esta situación nos ha convertido en personas con muchos derechos y pocas obligaciones. Ahora, cuando esa situación ha terminado, exigimos que se nos mantenga el mismo nivel de vida. Ahora culpamos a los bancos (entidades privadas con ánimo de lucro) porque nos prestaron un dinero que nosotros les pedimos, culpamos a los políticos porque, tras darnos subvenciones por todo de manera injustificada, se han quedado con la caja vacía, culpamos a nuestros empresarios porque no quieren trabajar sin obtener beneficios y cierran sus empresas. La culpa es de todo el mundo menos nuestra.

En cualquier caso, la situación ha cambiado y ahora nos toca vivir una época antagónica. Ya nadie nos va a regalar nada y todo lo que tengamos vamos a tener que ganarlo. En las empresas, más que nunca, se mide la productividad real y se analiza la rentabilidad de cada puesto de trabajo. Puede que esta situación no nos guste porque estamos mal acostumbrados, pero yo creo que es lo que debería haber sucedido desde siempre. 


El esfuerzo que dedicamos a las cosas es proporcional a la recompensa que esperamos recibir y esa expectativa es subjetiva. Por ejemplo, una persona puede estar decidida a formarse continuamente para crecer en su trabajo mientras su compañero considera que es mejor dedicar su tiempo a otro tipo de actividades. Las dos opciones son igual de válidas. El problema puede llegar cuando el primero promocione y el segundo se sienta decepcionado porque no le han promocionado a él. 

No existe la recompensa sin un esfuerzo previo pero, si existiera, no la valoraríamos. Debemos meditar detenidamente sobre cuales son nuestros objetivos profesionales y personales y que cantidad de esfuerzo estamos dispuestos a realizar para conseguirlos. Se acabó la época en que nuestras expectativas se cubrían solas.

Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

Entradas populares de este blog

Compromiso

Primero un poco de teoría:
El concepto de compromiso laboral se entiende como el vínculo por el cual el trabajador desea permanecer en la organización debido a su motivación implícita.
Meyer y Allen defienden que este compromiso puede ser: Compromiso afectivo (deseo): La identificación psicológica del trabajador con los valores y la filosofía de la empresa. Compromiso de continuidad (necesidad) El apego es de carácter material. El compromiso depende de la percepción que tiene en relación con lo que se recibe del trabajo.Compromiso normativo (moral): Sentimiento de lealtad a la empresa motivado por presiones culturales o familiares.



Y ahora un poco de aplicación práctica y su problemática:
De los tres modelos explicados, el más frecuente actualmente es el de continuidad. La tendencia al alza de este tipo de compromiso mal entendido se traduce en el absentismo presencial. De hecho, dudo de que la necesidad económica sea compromiso real y tengo claro que es el tipo de relación que las empresa…

Justicia vs. equidad

A las direcciones de las empresas, a los mandos intermedios y, por supuesto, a los profesionales de los RRHH se nos presupone un trato equitativo y justo de toda la plantilla. Algo que parece tan evidente, es complicado de cuestionar, pero ¿significa lo mismo justicia que equidad?
Supongamos el ejemplo de dos trabajadores de una empresa: Pepito es el prototipo de trabajador ejemplar. Siempre ofrece una mentalidad positiva, está dispuesto a ayudar a cualquier compañero, sus resultados superan frecuentemente las expectativas de su jefe, etc. Por otro lado, Manolito es un trabajador cumplidor pero poco más. Su mentalidad es pesimista, frecuentemente pone reparos a las órdenes que recibe, se limita a hacer lo justito y no aporta nada al grupo.

En este caso, ser equitativo supone que Pepito y Manolito deben recibir el mismo trato por parte de la empresa en todos los aspectos, es decir, deben tener un salario similar, una promoción parecida, un trato por parte de sus superiores lo más igua…

Ventajas y desventajas de la subcontratación

Ya llevamos varios años planteándonos todos los cambios posibles para mejorar la rentabilidad de todos los procesos, aunque ya vimos hace tiempo los riesgos de considerar sólo criterios económicos y que no debemos dejarnos llevar por la moda del cambio por el cambio. Son muchas las empresas que se plantean la posibilidad de subcontratar procesos de trabajo. Los motivos pueden ser muy diferentes: Ahorro de costes.Mayor flexibilidad laboral. Permite una respuesta más ágil frente a las demandas de un mercado que es cada vez más cambiante.Especialización y/o mayor efectividad en tareas que no son de propia actividad de la empresa (seguridad, limpieza, logística, etc.).Mayor seguridad. El outsourcing asume sus propios errores y riesgos.Innovación. La subcontrata supone una nueva forma de trabajar que llega a la organización desde el exterior.Centra el talento y el esfuerzo en las áreas clave de la empresa, aquellas que no son susceptibles de ser subcontratadas. 
Sin embargo hay que valorar…